Valle del Jerte (Valli el Herti, en extremeño) es una comarca de Extremadura, España. Está situada en su extremo nororiental y limita al norte con las provincias de Ávila y Salamanca, al oeste con la comarca del Ambroz, por el Sur con la ciudad de Plasencia y al este con la comarca de la Vera.
El Valle del Jerte está formado por once municipios, agrupados en la
Mancomunidad de Municipios del Valle del Jerte, que se reparten de forma
desigual la población vallense, que consta de 11267 habitantes .
Hoy día han desaparecido otras poblaciones que, en el tanscurso de la
historia, también formaron parte del conjunto de municipios: Asperilla,
Oxalvo, Peñahorcada, Vadillo y Tabares.
Al suroeste, aunque ya fuera del Valle del Jerte, se encuentra la ciudad de Plasencia
que, si bien no forma parte físicamente del propio Valle, mantiene aún
hoy un importante peso específico en cuanto a servicios y como nudo de
comunicaciones en el norte de Extremadura.
El Valle del Jerte se encuentra entre dos cadenas montañosas dentro
del macizo de Gredos: la Sierra de Tormantos al sureste (en el macizo
central) y los montes de Traslasierra y sierra de Béjar al noroeste (en
el macizo occidental de Gredos), donde se encuentra el punto más elevado
de la región, el Calvitero, cuya altura es de 2405 m. Estas dos sierras, pertenecientes al Sistema Central, constituyen sus límites naturales.
La fisionomía del valle viene marcada por la existencia de una fosa
tectónica, desarrollada a través del último tramo de la falla
Alentejo-Plasencia, que sigue la dirección NE-SW. Tiene una longitud
aproximada de unos 70 km, desde el puerto de Tornavacas hasta la
desembocadura del río Jerte, que se produce en las Vegas del Alagón.
CEREZO EN FLOR
La roca predominante es el granito, formada por un gran batolito
correspondiente al metamorfismo de hace 350-200 millones de años, en la
orogenia hercínica. Hace unos 40 millones de años y a lo largo de la
orogenia alpina se produjeron otro tipo de ajustes en las diversas
placas, cambiando el relieve de forma muy significativa. El borde S del
Sistema Central NE, es una falla que une rocas cristalinas del sistema
montañoso con los sedimentos terciarios de la depresión del Tajo.
Los puertos que se originaron por el movimiento de los diversos bloques
son entre otros: Tornavacas, Honduras, Rabanillo, San Gamello, etc. Las
fracturas delimitan los bloques que, al hundirse, originaron fosas como
los vecinos valles de Tiétar, Tormes, etc.
El basculamiento hacia el N elevó bloques y produjo en el Valle del
Jerte una curiosa desviación de montañas, que toman dirección N-SW.
Diferente a lo que ocurre en la Sierra de Gredos y dando origen de este modo a su fisionomía actual.
Posteriormente las formas del relieve han recibido retoques propios
de la influencia del glaciarismo, en las cumbres y de las aguas de
escorrentía y procesos de hielo-deshielo en las partes más bajas. Los
glaciares en el S de Gredos tuvieron escasa importancia y, salvo en las
cumbres, no se ha registrado la acción de la cuña del hielo. Los cursos
de agua que descienden de las cimas, han contribuido al modelado de las
laderas, formando profundas gargantas, que otorgan al valle su especial
configuración.
Las condiciones climáticas del valle del Jerte vienen determinadas
por diversos factores que mitigan y suavizan el carácter continental que
le correspondería. La influencia del relieve y su orientación NE-SW,
son dos rasgos que influyen de forma decisiva en los valores térmicos y
pluviométricos. Los relieves montañosos actúan de barrera e impiden la
penetración de corrientes de aire frío procedentes del norte, que además
contribuyen al incremento de los índices pluviométricos, favoreciendo
las precipitaciones del tipo orográfico originadas por el ascenso
obligado de las masas de aire, provocando así la condensación de su
humedad y la posterior precipitación. El gradiente altitudinal también
motiva contrastes térmicos y pluviométricos entre el fondo del valle y
las cumbres. La pluviosidad aumenta al hacerlo también la cota. La
orientación del valle permite la influencia atlántica con inviernos
moderadamente fríos y veranos no excesivamente calurosos.
Las precipitaciones medias anuales oscilan entre los 800 y 1500 mm, tomando como referencia la estación meteorológica de Barrado, a 800 m de altitud.
La temperatura media varía en función de la altitud, desde las
mínimas de 1-3 °C en Tornavacas hasta los 5-10 °C de las zonas más bajas
del Valle. Del mismo modo lo hacen las máximas, desde los 15-20 °C de Tornavacas a los 25-30 °C de las zonas más meridionales.